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Al estilo de Laura: Pequeños gigantes… ¡grandes decisiones!

A medida que nuestros hijos van creciendo, nos piden un cambio de ambiente en su cuarto. Así que, cuando llega esta petición, te recomiendo que los involucres y los motives a escoger cada uno de los detalles de la decoración, a fin de que el resultado final le dé vida a su espacio feliz



Laura Sánchez Burgos | Fotos por Sergio Madrid @sergiomadridphoto| Ilustración por Emma Ventura Sánchez @emmaventuras17



Uno de los primeros aspectos a considerar para decorar el cuarto de tu pequeño es su edad, factor que te ayudará a seleccionar los muebles, la decoración, los colores del cuarto… Recuerda involucrarlo a tu equipo de diseño, preguntándole sobre sus gustos, colores favoritos y todo lo que necesites para que él sienta que este cambio también es su proyecto.


En el caso de que los tonos seleccionados por tu hijo sean muy intensos, fuertes o llamativos, no los descartes, ya que pueden funcionar muy bien en accesorios decorativos como un cuadro, cojín, silla, alfombra, lámpara… Si me pides una idea, te recomendaría que las habitaciones tengan un color fuerte protagonista, que se complemente con tonos neutrales. Por ejemplo, para la habitación de mi hija Emma, de 8 años de edad, usamos el lila como color estrella, además del arena, rosa antiguo y terracota como acompañantes.


Ahora bien, otro aspecto importante a considerar es el espacio de la habitación, ya que no solo se usa para dormir, sino también para jugar, hacer tareas escolares y compartir con los amigos. Por eso, te aconsejo dividir el cuarto por áreas, lo cual puedes lograr a través de la decoración, mobiliario y colores que uses para diferenciar cada actividad.


Para el cuarto de Emma, aprovechamos la altura al 100 %, así que pensamos en generar un mueble con dos elevaciones: la parte de arriba para que edite sus videos y haga sus tareas, área de estudio que cuenta con un tobogán para que se deslice a planta baja con diversión. Allí, colocamos una cama queen con sus dos mesitas de noche y un respaldar tapizado en tela velvet color lila, uno de sus tonos preferidos.



Además, le agregamos un mueble de televisor y una peinadora para guardar sus accesorios, vinchas, aretes, collares —ya que pronto será una pequeña adolescente—. El espejo decidimos taparlo con un panel corredizo, para que no moleste en sus horas de descanso. Así, al momento de usar el tocador, también queda oculto su TV. Más adelante, cuando cumpla 10 años, se le agregará un espacio para que se tome fotos y juegue con sus amigas.


Otro punto interesante es la iluminación, la cual no debería ser colocada directamente encima de la cama para que no sea muy invasiva. Si tu hijo es como Emma, que le gusta dormir con luz tenue, lo mejor es instalarla de forma indirecta en el respaldar, para que se sienta tranquilo en sus horas de descanso.


Durante el proceso para seleccionar colores, elementos decorativos, luz y mobiliario, te recomiendo hacer un board de ideas con tu hijo. Pinterest puede ser una genial fuente de inspiración con sus bellas imágenes, las cuales puedes guardar para hacer un moodboard que validarás con las tiendas locales.



Sobre el camino, seguro habrá cambios a medida que nuestros hijos vayan creciendo. Lo importante es que su habitación refleje la esencia de sus ideas, a fin de que se sientan muy alegres en su nuevo espacio. Como verás, esta historia aún no ha terminado, así que volveré por aquí a enseñarte el resultado.


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