top of page
Buscar

Un rincón de Guanajuato encantador

San Miguel de Allende es uno de esos destinos al que seguro te han recomendado ir en varias ocasiones cuando recorres México y, ¡aquí estoy!, no solo para animarte a organizar ese viaje, sino para darte mi guía de imprescindibles



Por Gisele del Río. Fotos cortesía de la autora


Imagina un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, donde cada callejón te cuenta una historia y cada edificio es un lienzo de colores vibrantes. ¡Bienvenidos a San Miguel de Allende, la joya de Guanajuato, México!


Desde sus iglesias barrocas hasta sus galerías de arte contemporáneo, San Miguel de Allende es un festín para los sentidos; pero no te dejes engañar por su apariencia tranquila, porque bajo su fachada histórica encontrarás una ciudad llena de vida, música, festivales y una vibrante escena culinaria. Así que ven, déjate seducir por esta urbe, donde lo antiguo y lo moderno se encuentran en un baile eterno.


Hospedaje


Empecemos por el alojamiento. Nosotros nos quedamos los primeros días en Habitas San Miguel, un oasis a 15 minutos del centro del pueblo en el que serás capaz de desconectarte de la rutina, descansar en un espacio natural precioso, disfrutar de los atardeceres, pasar el día en La Playita (el beach club del hotel) y comer delicioso con productos frescos cultivados por ellos mismos. Si decides quedarte aquí, aprovecha para participar en los talleres que proponen todos los días. El ritual de bienvenida es muy emocionante, así como la terapia de sonido, las clases de yoga o de pintura.


Con esa sensación de relajación, nos quedamos un par de días más en La Valise San Miguel, un hospedaje boutique de tan solo seis habitaciones en el centro de la ciudad. Te costará dejar tu cuarto, ¡es una belleza! Aquí solamente sirven desayunos, ¡increíblemente buenos!; y está bien, porque así te animas a conocer la gastronomía de la ciudad.



Gastronomía


Y, hablando de arte culinario, la mayor parte de sus restaurantes está ubicado entorno a la majestuosa catedral; por ello, prácticamente todos cuentan con una terraza con vistas para que puedas verla desde todos los ángulos. Empecemos con uno de mis favoritos: Belmond Casa Sierra Nevada con varias propiedades en la ciudad, entre ellas, un rooftop llamado Tanki que experimenta con la cocina peruana y la combina con una coctelería diseñada por Handshake, considerado uno de los mejores bares del mundo.

Dentro del hotel Rosewood, encontrarás el restaurante 1826, después puedes subir a ver el atardecer en el Luna rooftop o tomar algo en su bar de tequila en la planta baja.



La Única es un espacio de comida mexicana a tan solo cinco minutos, caminando desde la famosa parroquia San Miguel Arcángel. Pide mesa en su terraza en el último piso y no dejes de probar las tostadas de atún y los tacos de camarón. Si te gusta el chocolate, tienen dos opciones de postre que te encantarán. Sollano 18 es el spot ideal si tienes antojo de comer carne, sus vistas de noche son una belleza. Live Acqua es un hotel que cuenta con varios restaurantes, mi favorito es Zibu Allende, una propuesta de comida mexicana internacional que te encantará. El lugar, además, es arquitectónicamente precioso.


Datos imprescindibles



Ten en cuenta que el trayecto en coche, desde Ciudad de México, toma unas cuatro horas. Lo ideal es que no llegues de noche a San Miguel, así que calcúlalo bien para que arribes antes de las cinco de la tarde. En la capital, puedes contratar un servicio de chófer o alquilar un automóvil. Nosotros fuimos conduciendo y nos encantó la experiencia, solo ten presente que necesitas tener señal en tu teléfono para activar el GPS.


San Miguel de Allende es una atmósfera para desconectarte de la rutina, dar largos paseos, comer delicioso y disfrutar de una ciudad que parece sacada de un cuento. Si te decides ir en Navidad, la magia en las calles está asegurada.

 

Sígueme en:

 

 

 

8 visualizaciones

Comments

Rated 0 out of 5 stars.
No ratings yet

Add a rating
bottom of page