Buscar

Accesorios que realzan el vino



Maxiel Figueroa, sommelier. Fotos por Gonzalo Picón @gonzalopicon y por cortesía de Enowines


A medida que el vino ha ido ganando protagonismo en nuestras vidas, también lo han hecho los accesorios que no pueden faltar en la casa de alguien que quiera disfrutarlo: algunos esenciales y otros casi imprescindibles para sumergirse adecuadamente en su cultura.


Lo verdaderamente cierto es que, hoy en día, existen elementos para la debida conservación o servicio del vino; unos para abrirlo, mientras que otros permiten que se mantenga óptimo mientras se estén consumiendo.


La herramienta principal es el sacacorchos y, según mi opinión, el más adecuado es aquel con forma de T, plegable y con dos pasos, que cuenta con una pequeña navaja para cortar la cápsula del vino. Los hay desde el modelo con sombrero de metal, que tapa todo el pico de la botella, hasta el eléctrico.


Si los vinos son muy viejos, tengamos en cuenta que el tapón puede deshacerse, para eso recomiendo tener en casa un sacacorchos de paleta o láminas, las cuales se introducen firmemente por dentro, entre el corcho y la botella, luego levemente le damos vuelta halándolas hacia afuera.


Lo siguiente es tener las copas adecuadas, tópico que siempre comento en todos mis artículos por si me estás leyendo por primera vez. Estas deben ser de cristal, finas, de tallo largo y cáliz grande. Es importante mencionar que puedes tener un solo tamaño para blanco, rosado y tinto, pero para los espumosos busca un modelo tulipán.


También debes tener un decantador, especie de jarrón con un gran cuerpo inferior y estrechura en el cuello, que nos permite oxigenar los vinos de mayor edad y separar los sedimentos que se le hayan formado a lo largo del tiempo.


Hay otra gran cantidad de accesorios que, para mí, son secundarios: un tapón para vino espumoso, que ayuda a conservar un rato la burbuja mientras lo consumes; una bomba de vacío (para guardar el vino de un día para otro o máximo tres días); cortacápsulas para un incisión perfecta, pulcra y elegante; un termómetro para consumir el vino a la temperatura correcta (recuerda que el espumoso se sirve entre 5° y 7°, los blancos y rosados entre 8° y 10°, los tintos jóvenes entre 12° y 14° y los reservas entre 15° y 16°). Siempre sugiero beberlos más fríos por el clima de Panamá.


También están los aireadores, que nos ayudan a abrir y desarrollar los aromas de un vino muy cerrado o complejo. Por último, y no menos importante, están las neveras que permiten controlar varios aspectos del vino: temperatura, humedad y estabilidad, por lo que representan una gran solución para su guarda adecuada y, si eres realmente uno de los grandes amantes de este mundo, la mejor inversión será adquirir una cava personal.

Encontramos neveras desde 6 hasta más de 240 botellas.


Sirven para un gran coleccionista o un local comercial. Como profesional, siempre recomiendo que lo mejor es adaptar el espacio de una casa o un apartamento pensando en tus gustos y, si el vino está entre ellos, no lo pienses y busca el equipo que se acerque a tu necesidad y diseño. Toma en cuenta que el look que le da a tu cocina, bar o terraza es simplemente espectacular.


Todas estas son alternativas para beberte una copa de vino y disfrutarla de la mejor manera, por ello siempre digo: simplemente con el vino… ¡todo!


Conoce más en:

@enowines507


10 visualizaciones0 comentarios