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El Rock: una hermandad que no pasa de moda

Tenía 13 años de edad cuando escuché, por primera vez, una canción de Pink Floyd, una de las bandas musicales más importantes del siglo 20. Estaba sonando en la radio una parte de Shine On You Crazy Diamond y, al principio sentí que era un ritmo algo antiguado y hasta nostálgico, pero me dejé llevar por la instrumentaría y, a medida de que pasaban los minutos, me encantaba más la canción. Ese era el tipo de música que, definitivamente, yo quería seguir, porque me gustaba y me hacía sentir bien. ¿Cuál es esa canción?, ¿quién la canta?... la curiosidad me llevó a investigar más de este grupo

Fotos por Jesús Equiz @jesusequiz| Makeup and Hair: Kimberly Finol @makeupbykimi


Resulta ser que Shine on You Crazy Diamond es una composición de nueve partes del álbum Wish You Were Here, 1975. La canción fue escrita por Roger Waters, cofundador y miembro de esta banda, con la intención de que durara todo un lado del disco; por lo que el tiempo total de esta melodía es de 26 minutos con 11 segundos. ¡En ese entonces no tenía idea de que una canción podía durar tanto! También descubrí que era un homenaje a Syd Barret, ex miembro y creador del nombre Pink Floyd, quien transformó completamente a este grupo, dejando un legado hasta hoy.


Tan fascinada estaba con todo lo que estaba aprendiendo, que quise remontarme a los orígenes de esta banda. Así que regresé virtualmente a Londres de 1963, fecha en que Nick Mason, Rick Wright, Roger Waters y Bob Close, estudiantes de arquitectura, compartían entre ellos su afinidad por la música.

Así que, al año siguiente, crearon el grupo Sigma 6. Luego, en 1965, cambiaron a Tea Set, donde componían música que tenía un alto contenido filosófico. Poco tiempo después, Bob Close deja la banda por presión de sus padres, quienes deseaban que su hijo estuviera más enfocado en una carrera estructurada como lo es la Arquitectura en lugar de dedicarle tiempo a la música underground (grave error de los padres). De esta forma, el grupo quedó compuesto por Nick, Rick, Roger y Syd Barret, este último fue la inspiración y la revolución que el grupo necesitó para ganar popularidad (En mi cuenta @carolinabrid, te comparto más datos curiosos de este grupo).


Para mí, Pink Floyd estaba adelantado a su era. Ese estilo psicodélico combinado con el blues y el punk rock, el barroco con el pop más su disruptiva experimentación sónica era genial. Además de las innovadoras portadas de sus discos y sus elaborados espectáculos en vivo eran lo que hacía que me conectara tanto con ellos.


Soy una chica bastante espiritual y la energía psicodélica (relativo a elementos psíquicos) de las canciones de este grupo eran lo que nos unía, es decir, Pink Floyd y yo creemos que existen cosas sobrenaturales, que hay algo más grande que la galaxia observándonos. Yo lo puedo manifestar a través de mi religión y ellos lo hacían por medio de su música (considerada la biblia astral de la psicodelia). Saber esto solo me hizo más fanática de ellos y canciones como Mathilda Mother, Flaming, Interstellar, The Wall, Echoes, The Time y Another Brick In The Wall estaban en mi lista de favoritas (en mi IG te comparto mi top 10 de Pink Floyd).

Entonces, a los 13 años de edad estaba agregando el rock a mi estilo de vestir y mi personalidad. Era una adolescente que siempre estaba en jeans, t-shirt y zapatillas, practicando deportes como taekwondo, basquetbol y buscando más grupos musicales con los cuales identificarme.


A esa edad también me convertí en hermana mayor por última vez; y es que soy la líder de una banda de 5 hermanos: 3 mujeres y 2 varones (Carlos, Hansito, María Alejandra, María Isabel y yo).


Hoy les presento a dos miembros muy importantes: María Alejandra, mejor conocida como “Buchi”, quien desde 1995 revoluciona a toda la familia con su radiante energía. Y María Isabel, que en 2003 llega para ser la cerecita del pastel.


Como el líder de una banda de rock, ser la hermana mayor también es una gran responsabilidad. Eres el ejemplo, el vocero, el intermediario y, posiblemente, no seas el favorito ni el más consentido, pero sí la mente maestra de todo. No pasó mucho tiempo para que mis hermanitas siguieran mi estilo: ambas imitaban mis gustos por la música, la forma relajada de vestir y afinidad por los deportes. María Alejandra es la rockstar de los deportes extremos y María Isabel es toda una joya con algunos instrumentos musicales, incluso pertenece a la orquesta de su escuela.


Estábamos todas en la misma sintonía, hasta el día que se me ocurre salir de mi zona confort y, de la nada, entrar al mundo de los reinados de belleza. Cuando fui aceptada como participante al Miss Panamá, mis hermanas no lo podían creer. No entendían por qué había escogido ese cambio tan radical, pues eso no era lo que yo les había enseñado.

Era como si me estuviera separando del grupo para iniciar una carrera como solista y, justamente en ese momento, comenzó mi vida pública: gané el concurso, me fui al Miss Universo, empecé una carrera como periodista, presentadora de TV y organizadora de eventos sociales y diplomáticos.


Les confieso que me ha ido muy bien estos años y, este giro de 180 grados, me demostró que parte de mi personalidad es romper con los estereotipos. Me gusta crear puentes de conexión en lugares inimaginables y ser tan espontanea como la música de Pink Floyd.

Sin embargo, comencé a extrañar la conexión que tenía con mis hermanas. Así que planeé el reencuentro invitándolas a una sesión de fotos. Por supuesto, la primera respuesta de ambas fue un rotundo: “¡No, no me voy a maquillar ni poner tacones!”. Sabía que no sería fácil convencerlas, pero algo que he aprendido muy bien fue a ser perseverante.

Así que tenía que cambiar mi estrategia y, mientras estaba buscando la forma, sonó en mi playlist Wish You were Here de Pink Floyd. ¡Eureka! Ahí estaba la respuesta. Una sesión de fotos con zapatillas, jeans y t-shirts. Un estilo rock & roll. Una propuesta que no iban a rechazar, pues no importa que edad tengas, nadie te va juzgar si te pones un t-shirt de tu banda favorita.


Estaba enfocada en reintegrarme a mi banda, así que durante varías semanas les enviaba a mis hermanas datos de Pink Floyd y diferentes looks. Como María Ale tiene el cabello con un estilo undercut (look creado en 1930), mi estilista Kimmy solo agregó mucho fijador a su cabello creando un peinado rockero con pompadour. Mientras María Isabel, que tiene una melena lacia con un color castaño cenizo soñado, obtuvo un estilo punk rock muy de los años setenta, donde predominaban las trenzas y colitas. Para mí, me hice un total look recogido, para resaltar las cadenas y argollas, accesorios que combinan muy bien con el rock.


Para terminar, justo unos minutos antes de iniciar con las fotos, logré convencer a mis nuevas modelos a pintarse los ojos con delineador negro. Ya que este color puede dar una apariencia más imponente en los ojos. Por eso te lo recomiendo cuando tengas alguna presentación con muchas luces y escenarios. ¡En las fotos, puedes ver el resultado final!

Y volviendo a Pink Floyd, es verdad que el grupo se desintegró por conflictos entre sus miembros y su última aparición fue en 2014; pero si un grupo de personas que se unieron por elección duraron tanto tiempo, imagínate cuanto más puede durar una banda unida por los lazos sanguíneos.


A mis hermanitas María Alejandra y María Isabel quiero decirles que es un honor para mí formar parte de esta banda que me regalaron mis padres llamada hermandad. Estoy orgullosa de las personas en que se han convertido, son mis grandes tesoros junto con Carlos y Hansito. Solo le pido a Dios que nos permita seguir rocanroleando la vida juntos hasta volver a encontrarnos en el otro lado de la galaxia.

¡Las amo con todo mi Corazón!, su Big Sister.


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@ladybridpty


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