Tasca La Candelaria y el arte de compartir brasas, memoria y sabor
- AUNO PANAMÁ
- hace 2 horas
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En el corazón del Casco Antiguo, este restaurante no solo cocina: invoca. Su propuesta de tapeo al carbón es una celebración viva de la herencia española en América Latina, donde cada plato es un puente entre continentes, generaciones y afectos. Con un horno catalán como altar y productos locales como ofrenda, esta tasca panameña transforma la tradición en experiencia y el compartir en ritual

Dulce Pérez Colmenárez. Fotos por cortesía de Gonzalo Picón @gonzalopicon
En una esquina vibrante del Casco Antiguo, donde las piedras aún susurran historias coloniales, Tasca La Candelaria enciende algo más que brasas: despierta memorias. Su cocina, inspirada en las regiones más sabrosas de España, se expresa a través del formato de tapas, muchas de ellas preparadas en un horno catalán de carbón que imprime carácter, textura y un aroma que convoca los sentidos. Aquí, el fuego no solo cocina: narra.
Pensada para disfrutarse en compañía, la experiencia gira en torno al acto de compartir. No hay secuencia rígida ni protocolo: las tapas llegan a la mesa como llegan las anécdotas entre amigos, sin orden pero con intención. Se recomienda elegir entre tres y cuatro por persona para una degustación libre, espontánea y profundamente sensorial. Cada bocado es una invitación a explorar, conversar y recordar.

La carta es un viaje sin pasaporte por la geografía emocional de España. Desde los pintxos del País Vasco hasta los sabores intensos del sur andaluz, pasando por clásicos como la tortilla con chorizo, las croquetas de jamón o los melocotones al carbón con helado de yogurt… cada plato honra una región, una técnica y una historia; pero lo que distingue a esta tasca no es solo su fidelidad a la tradición, sino su capacidad de fundirla con el alma panameña.
El nombre “La Candelaria” no es casual. Evoca barrios del Nuevo Mundo en que se asentaron inmigrantes canarios, gallegos y vascos, y donde la cultura española se entrelazó con la calidez latinoamericana. En Panamá, como en tantas ciudades de América Latina, “La Candelaria” es más que una advocación religiosa: es un símbolo de identidad, de mestizaje, de resistencia afectiva. ¡Esa es la raíz que alimenta esta cocina!
Tasca La Candelaria no replica: resignifica. Celebra los rituales ibéricos con productos locales de altísima calidad. La pesca del Pacífico panameño, los pimientos de Padrón cultivados en el Valle de Antón, las verduras frescas del interior del país... todo se integra con nobleza a técnicas ancestrales que respetan el producto y exaltan su esencia. Aquí, el kilómetro cero se encuentra con la receta centenaria.

Más que un restaurante, es un espacio para el reencuentro. Un lugar donde el vino fluye como conversación, donde el tablao flamenco late como corazón compartido, y donde cada rincón ha sido diseñado para el disfrute natural; porque en Tasca La Candelaria comer es un acto de amor, de memoria y de pertenencia.
Vive parte de la experiencia en: @tascalacandelaria










