Boquete: una escapada de verano para reconectar con la calma y el sabor
- AUNO PANAMÁ

- hace 9 minutos
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Entre el clima fresco, los paisajes que invitan a respirar con calma y una gastronomía que honra la frescura local, este destino se convierte en el refugio perfecto para desconectarse del ritmo urbano y regalarse una pausa necesaria

Por la Sra. D. Fotos cortesía de las marcas mencionadas
Boquete, en la provincia de Chiriquí, ofrece una experiencia que despierta los sentidos. Su clima templado permite respirar aire puro, saborear café de especialidad y disfrutar platos elaborados con productos recién cosechados. La vibra relajada del pueblo invita a usar ese look chic de chaqueta y botas que normalmente reservamos para un viaje al extranjero. Entre las múltiples opciones de hospedaje, Panamonte y Valle Escondido destacan por su ambiente acogedor y su propuesta ideal para descansar.

Actividades para sorprenderse
Quienes visitan Boquete encuentran aventuras para todos los gustos. Subir al volcán Barú en vehículo con guías permite contemplar un amanecer inolvidable y, con suerte, divisar los dos océanos desde la cima. La cascada Macho de Monte ofrece una ruta de exploración que vale cada paso, mientras que alternativas más tranquilas como Tree Trek o el Ecoparque brindan contacto con la naturaleza sin mayor exigencia física.

Sabores para disfrutar sin prisa
El clima fresco invita a que las comidas se extiendan sin apuro. En The Rock, el sonido del río acompaña desayunos con pancakes esponjosos, almuerzos relajados o cenas alrededor de una fogata con costillas, vino y malvaviscos. Para quienes buscan reinterpretaciones de clásicos panameños, Donde Giselle ofrece croquetas de arroz con pollo y un guacho de guandú memorable en un ambiente que evoca una casa típica del interior.

Los amantes de los sabores tradicionales encuentran en el Panamonte un desayuno reconfortante con bistec o pancakes, mientras que Sugar and Spice se convierte en parada obligatoria para probar panes recién horneados.

Café, helados y otros antojos
El café de especialidad es parte esencial del viaje. Un recorrido por una finca permite conocer el proceso completo y terminar con una degustación. En Lamastus Family Estates hay tours que culminan con una taza de geisha o una sesión de cupping. Para una tarde relajada, Altieri Specialty Coffee ofrece una terraza con vista a las montañas, ideal para disfrutar un té de cáscara de geisha o un helado de café que sorprende por su intensidad.

Saori’s, una heladería de autor, presenta opciones cremosas (incluidas alternativas veganas) que conquistan a cualquier visitante. Y para honrar uno de los productos más emblemáticos de la zona, Fresas Mary las sirve con crema o leche condensada, acompañadas de galletas de mantequilla para el camino.
Al caer la noche, Boquete Brewing Co. se convierte en el punto perfecto para un happy hour extendido con cervezas artesanales y música en vivo.

Un desvío que vale la pena
Aunque no queda de camino al aeropuerto, Cerro Brujo, en Volcán, ofrece una experiencia farm to table incomparable. Sus vegetales tienen carácter propio y cada plato cuenta una historia que nace en la tierra y llega al comensal sin artificios.
Boquete deja una huella que invita a regresar: ya sea en compañía de amigos, con la familia completa o en un viaje en solitario para reconectar con lo esencial.
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